Nuestra aventura con el retoque fotográfico comienza con un sencillo ejercicio en GIMP. Se trata de incrustar un elemento en otra fotografía, de manera que parezca lo más natural posible.
Por supuesto, para que necesite menos retoques posteriores, se deberían escoger dos imágenes "de manera inteligente".
He aquí el resultado de nuestra primera incursión:
ORIGINALES
MONTAJE



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